En esta edición

Tutorial de Nori

Cómo enseñarle a tu cachorro dónde hacer pipí y popó

Si tu cachorro se hace en la sala por quinta vez esta semana, no está "haciendo travesuras". Es que nadie le ha enseñado todavía que toda la casa, no solo donde duerme, es zona limpia. Eso toma tiempo.

Lo más importante antes de empezar: menos libertad, no más. El error más común es soltar al cachorro por toda la casa desde el día uno. Sin supervisión constante va a tener accidentes. Si no lo puedes vigilar con los ojos puestos en él, debe estar en un corral, en su guacal, o amarrado a ti con correa.

El guacal ayuda porque un perro evita ensuciar donde duerme. Debe caber justo para que se dé la vuelta y se acueste. Ni un centímetro más, porque si no va a usar una esquina de baño y la otra de cama.

Cuánto aguanta un cachorro: tantas horas como meses de edad tenga. Un cachorro de 2 meses aguanta unas 2 horas. Por eso hay que estar llevándolo al lugar indicado seguido.

La rutina marca todo. Sácalo apenas se despierte, entre 10 y 30 minutos después de comer o beber, después de jugar, y justo antes de dormir. Quítale el agua unas horas antes de acostarse. Aprende sus señales: olfatear el piso, dar vueltas, alejarse o lloriquear significa que ya casi no aguanta.

De noche también hay que madrugar. Entre los 2 y los 4 meses, pon una alarma para llevarlo al lugar indicado para que haga sus necesidades. Cuando haga, regrésalo a la cama sin jugar ni hacerle fiesta. La idea es que entienda que es un trámite rápido, no que se activó la hora de jugar.

El premio va en el momento exacto. Sal con él, con correa, hasta el lugar elegido. Espera quieto (hasta 10 minutos) y en el segundo que termine, celébralo en serio con un premio que de verdad le importe. Si quieres, di siempre la misma palabra justo antes de que haga ("pipí", "vamos"). Con el tiempo la asocia con la acción. Si pasan los 10 minutos y no hizo nada, entra, dale un descanso corto en el guacal, y vuelve a intentar.

Los accidentes van a pasar. Es parte del proceso, no un fracaso.

Nunca lo regañes ni lo castigues. Restregarle la nariz o gritarle no enseña nada, solo logra que te tenga miedo y empiece a esconderse para hacerlo. Si lo agarras en el acto, interrúmpelo suave con un "¡ah!" corto y sácalo rápido afuera. Si encuentras el charco después, no le digas nada, solo límpialo con un limpiador enzimático, nunca con amoníaco o vinagre. El olfato de un perro es tan fino que cualquier rastro de olor lo va a traer de vuelta al mismo lugar.

Un cachorro se considera entrenado cuando aguanta suelto en la casa unas ocho horas sin accidentes, y eso toma semanas, a veces meses. Si un día falla después de ir bien, no se dañó nada. Solo toca volver a lo básico.

Pipí y popó en el lugar indicado

Sabias que

Los primeros dientes de tu cachorro son 28

Si tu cachorro anda mordiendo todo el día (los dedos, el pantalón, el sofá), no es solo capricho de cachorro. Son los dientes.

A las 3 o 4 semanas de nacido le salen sus primeros dientes de leche, 28 en total, y le salen puntudos a propósito. Esa incomodidad al morder es justo lo que empuja a la mamá a empezar a destetarlo. Después, entre las 12 y 16 semanas, esos mismos dientes se empiezan a caer para darle paso a los definitivos. A los 6 meses ya tiene los 42 dientes de adulto completos.

Eso significa que buena parte de la mordedera de estos primeros meses no es un problema de comportamiento que hay que corregir de raíz. Es una boca incómoda buscando dónde aliviarse.

Lo que puedes hacer: durante esta etapa, ten a la mano algo frío para morder (una toalla húmeda congelada funciona bien). Calma la molestia y le da algo mejor que tu mano para desahogarse.

Reflexionando con Nori

Nori solo tiene 12 veranos conmigo

Nori lleva dos meses con nosotros. Dos meses. Ya casi no me acuerdo de cómo se veía cuando llegó, tengo que ver fotos para darme cuenta lo mucho que ha cambiado en tan poco tiempo.

Crece rápido. Un día no cabía en mis dos brazos, y ahora me cuesta cargarla.

Hace poco vi un post en Instagram que decía algo que se me quedó grabado: Aprovecha tu perro, tiene unos 12 veranos contigo. Doce. Contados así, no suenan a tantos.

No lo digo para ponerme triste. Lo digo porque cambia cómo veo el día a día con Nori. Este mes de cachorra, con sus mordidas, su curiosidad, sus accidentes en la sala etc., es uno de esos doce veranos. No hay afán de que "ya se porte bien". Hay que disfrutar esta etapa de cachorro mientras dura.

Por eso documentamos todo. No porque Nori vaya a salir perfecta. Sino porque este momento exacto no se repite.

Nori bebé

Hasta la próxima edición.

Construimos una guía nueva con mucho cariño: técnicas de enriquecimiento mental para que tu cachorro use la cabeza tanto como el cuerpo, y llegue más tranquilo al final del día. La puedes comprar aquí.

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— Juan y Nori

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