Tutorial de Nori
Cómo crear el vínculo con tu cachorro antes de enseñarle cualquier cosa
Cuando Nori llegó, lo primero que quise fue enseñarle cosas. Que no mordiera, que no saltara, que se quedara quieta.
Tuve que frenarme. Lo que más importaba esos primeros días no era nada de eso. Era que ella supiera que podía confiar en nosotros.
Por qué va primero
Todo el entrenamiento que viene después funciona sobre una base: que tu perro quiera trabajar contigo. Sin vínculo, puedes lograr obediencia. Con vínculo, logras un perro que genuinamente quiere hacerte caso.
Qué hacer
Los primeros dos o tres días: deja que explore, que procese, que entienda que el espacio es seguro. Sin rutinas complicadas, sin demasiados estímulos.
Después, tres cosas concretas:
Juego directo contigo. No tiene que ser estructurado. Una cuerda, unos minutos en el jardín. Lo importante es que seas tú, no un juguete solo.
Presencia sin exigencias. Siéntate en el suelo. Deja que se acerque solo. Le estás enseñando que estar cerca de ti es seguro.
Contacto visual. Hay un estudio que muestra que cuando una persona y su perro se miran a los ojos, ambos liberan oxitocina: el mismo químico que se activa entre madres e hijos recién nacidos. No hace falta hacer nada especial. Solo mirarlo cuando esté tranquilo.
La señal de que está listo
Cuando te busca solo. Cuando caminas y te sigue sin que se lo pidas. Eso es vínculo, y sobre eso sí puedes construir.
Con Nori, eso pasó después de una semana.
Así llegó este champiñón (Nori)
Dato curioso
¿Sabías que...?
La etapa de cachorro dura entre un año y un año y medio, dependiendo del tamaño y la raza. Esa es tu ventana para criar y educar a tu perro con la mayor facilidad. Lo que hagas en ese tiempo define en gran parte el perro que va a ser cuando crezca.
No voy a mentirte: es duro. Hay días en que el cansancio puede más que el amor. Pero por experiencia propia, con Chompa primero y ahora con Nori, te puedo decir que el tiempo que le metes en este primer año lo recuperas con creces. Un perro bien criado desde cachorro es un perro con el que puedes ir a cualquier parte, hacer cualquier cosa, y disfrutar cada día. Vale toda la pena.
Reflexionando con Nori
Así supe que íbamos bien
Tener un cachorro es mucho trabajo. Hay que estar pendiente todo el día: son bebés curiosos que se comen lo que no deben y destruyen lo que pueden. Y por las noches, como su vejiga es tan pequeña, hay que sacarlos seguido. Los primeros meses son varias noches seguidas sin dormir bien.
Lo digo porque en Instagram y en TikTok se ve a Nori entrenando bien y siendo increíble, y lo es. Pero también hay momentos en que no hace caso, en que muerde lo que no es, en que el día es largo. No todo es perfecto, y entiendo perfectamente lo difícil que puede ser.
Pero hubo un día que lo cambió todo. Estaba acostado en el suelo y Nori, solita, se acercó y se me arrunchó encima. Sin que la llamara. Sin que hiciera nada.
Ahí supe que ya estábamos creando algo. Y ese momento lo vale todo.

Este fue el momento
Hasta la próxima edición.
Gracias por leer. Si esto te fue útil, reenvíalo a alguien que esté en el caos hermoso de tener un cachorro.
Para más videos y tips diarios, síguenos en TikTok e Instagram.
— Juan y Nori

